Productor's Cut:
Argucia a modo de parapeto que define a una película tal y como la
quiso aquel que la financia. Si tiene éxito le suelen salir muchos
padres, uno de ellos, el propio director... Entonces se llama Final's
Cut. Si no lo tiene, aparece en escena el señor Alan Smithee...
Alan Smithee (o Thomas Lee):
Pseudónimo de aires reparadores que devuelve el honor perdido de un
director obligado por el productor a montar una película que difiere
sobremanera sobre el objetivo creativo inicialmente previsto. Las malas
lenguas dicen, exagerando, que la mayoría de las películas del
Hollywood actual las "hace" Alan Smithee y las "firma" el Director de
turno...
Director's Cut:
La película tal y como el departamento de marketing dice que quiso
haberla hecho el Director. A veces, incluso el Director en cuestión
está de acuerdo con esta afirmación, sobretodo cuando le proponen parte
de los beneficios del nuevo montaje.
Extended Version:
una película a la que se le ha añadido varias secuencias que en su
momento y por problemas de ritmo quedaron al margen del montaje final.
No. Los cuatros finales de El retorno del Rey estrenados en los cines
no responden a una Extended Version propiamente dicha; al amigo Jackson
le quedó así, simplemente. Se diferencia de la anterior, Director's Cut, porque aquí, el añadido secuencial ya está planeado de antemano. Digamos que por estrictos criterios... formales (no os riáis).
Doble versión:
Propio de un cine, el de los setenta, que debía sortear la
inquebrantable moral de la censura y que se caracterizaba por presentar
varias versiones de una misma película en función del país en que se
fuera a estrenar/explotar comercialmente. Las dobles versiones
alimentaron durante años la creencia de que lo mejor se lo llevaban los
europeos. Hoy día, muchas de estas cintas son objeto de
búsqueda de arqueólogos cinematográficos (suponemos que para ver si era
cierta aquella creencia).
Versión políticamente correcta:
Cinta adaptada a unos nuevos tiempos menos viscerales y más hipócritas.
Suelen destacarse por la excelencia de unos efectos especiales
diseñados, entre otras cosas, para mover los árboles del fondo al
compás del viento o convertir pistolas en walkie talkies... Hasta el
mejor escribano echa un borrón, ya veis.
Remastered Film:
Película a la que se somete a un lavado de imagen y texturas con el fin
de adaptarla a los nuevos tiempos y cines y, de paso, reservarla
intacta para las nuevas generaciones. Como podéis imaginar, suele tener
como objetivo un reestreno multitudinario con vistas a amortizar
semejante reconstrucción arqueológica. Técnica de naturaleza
homenajeadora que posibilitó, en fin, que quien esto
escribe volviera a pagar los seis euros del ala por disfrutar -y de qué
manera- con la nueva y ruiodosa versión de El Exorcista, uno de los
mejores thrillers que uno recuerda haber visto en una sala oscura,
dicho sea de paso. Sobregasto que volvería repetir, y de muy buena gana
por cierto, por disfrutar del Tiburón de Spielberg en versión original.
Y con un cuaderno de notas a mano.
Nostalgia:
recuerdo de aires evocadores que subvenciona y financia los diferentes
director's cut, extended version, remasterized film... ideados por las
productoras y demás entidades afines. Los espectadores más cultivados
solemos echar mano de ella bastante más a menudo de la que deberíamos
al comprobar los bochornosos resultados creativos dimanantes de buena
parte de la cartelera actual. Y es que ya sabéis: ya no se hacen
películas como las de antes.
Claro que eso diremos dentro de veinte años respecto de las películas que se hacen ahora...